QUEREMOS SER PRODUCTIVOS? ORGANIZACIÓN DEL TIEMPO.

En una época de ansiedad y desasosiego como la nuestra, y donde hay una alienante hiperactividad en la que imperan las expectativas inciertas de futuro, que causan más desazón y mucha frustración si no se cumplen, establecer algunos principios para la actividad laboral como la vida la vida diaria, se vuelven hábitos básicos, que hemos de interiorizar para nuestro mejor desarrollo vital.

En los últimos años muchos trabajadores y empresarios se han visto desbordados y estresados por las exigencias derivadas de los cambios tecnológicos, del énfasis en la consecución de objetivos, de la necesidad imperiosa de adaptarse a los cambios de organización o reestructuración, del incesante temor al despido o al cambio de residencia o de funciones, del miedo a no saber adaptarse a nuevas actividades laborares o de la atmósfera enrarecida que provoca el tener que encajar en las descripciones férreas de la empresa o en tener que estar a la altura de las circunstancias; el miedo a ser juzgado y desaprobado; la rivalidad con los compañeros o ser el blanco de descalificaciones y críticas destructivas, y tantos otros factores que crean exigencias que pueden dar al traste no sólo con el ánimo sino incluso con la salud del trabajador o empresario.

Dando lugar a desarrollar larguísimas y agotadoras jornadas de trabajo. Debido a esas exigencias, son muchos los que se ven obligados a dedicar todas las horas del día en que están despiertos al trabajo, lo que finalmente mina las relaciones familiares.  Ya no hay tiempo para las actividades lúdicas, para el descanso, para desconectar, para dedicarse a la familia, a los amigos y a uno mismo. Antes o después se quebrará el reloj biopsíquico con todas sus fatales consecuencias.

En muchos casos, instaurando hábitos desacertados, como el incremento de la ingesta de alcohol, drogas, la nula actividad física, el alienamiento televisivo, así como la acritud constante y la lucha contrariada contra el mundo. Teniendo unas gafas empañadas que hacen ver el mundo con negatividad, cuando toda ella proviene de la propia ansiedad interior.

Reconozcámoslo somos débiles, fáciles, primates evolucionados emocionalmente inestables, etc. Haciendo lo que hacemos, vamos a conseguir los mismos resultados, por ello, algunas pautas no nos vendrán mal.

Tenemos a nuestro alcance auténticos profesionales de la eficacia, de la productividad y del equilibrio vital. Por supuesto el recientemente fallecido Dr. S.R. Covey, nos dio una claves esenciales en su obra: “Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva” con más de 15 millones de ejemplares vendidos, su Cuadrante II es de obligatoria aplicación.

En general tenemos multitud de autores, pero lo básico es instaurar HÁBITOS correctos y saludables, esto sólo se consigue queriendo de verdad.

Como nos indica el “positivo” Robin Sharma, vivimos en la era de la distracción dramática, poseemos miles de inputs que nos entretienen. Pasamos alrededor de 2,1 h distraídos en un día de trabajo, esto es desperdiciar nuestro tiempo, nuestro talento y nuestra vida.

Las investigaciones dicen que cada 11 minutos nos distraemos en el trabajo, ya sea por el correo electrónico, porque alguien nos interrumpe, por mirar Facebook o Twitter. Después nos lleva 25 minutos concentrarnos en lo que estábamos haciendo antes de distraernos, estamos muy ocupados.

Vivimos en un mundo en el que nunca hubo tantas opciones, demasiadas cosas compiten por nuestra atención. Pero hay algo que debemos tener claro, los grandes genios científicos, artistas, empresarios, etc, poseen algo en común. Tienen la capacidad de concentrar su cerebro por completo a un solo proyecto, en su foco, por un largo período de tiempo, y eso lo hemos perdido en este mundo superproductivo.

  1. Sharma nos da 3 pautas sencillas y claras para ser superproductivos:

1- La idea de que mientras más duro se trabaje más productivo seré, ha sido rechazada por la ciencia. Jim Loehr y Tony Schwartz, descubrieron que el desempeño óptimo y productivo ocurre en períodos de 90 minutos. Así que se debe trabajar en ciclos de 90min., entre esos ciclos, debemos beber agua, andar, leer otra cosa, etc. Y eso mantendrá nuestra mente en el foco de lo que debemos hacer. Teniendo más energía, energía que se consume y hay que recargar de esta forma.

2- Trabajar largos períodos de tiempo, en nuestras horas más creativas y productivas, sin otra actividad o distracción. Debemos de apagar nuestros iPhones, Blackberrys, Facebook, WhatsApp. Esas horas se aprovechan en una sola cosa.

3- El mito de que el estrés es nuestro enemigo. El estrés te empuja fuera de tu zona de confort y aumenta tus capacidades intelectuales, cuando te empuja hacia un problema, aumenta tu capacidad intelectual.  El estrés es nuestro amigo, libera el talento y ayuda a expresar lo mejor de nosotros.

La clave es utilizar un tiempo diario en recuperarnos del estrés. De forma que nos renovemos y recuperemos, sin que el estrés agote nuestros recursos ya que si no provoca que perdamos nuestra productividad, ímpetu, motivación y energía.

Para recuperarse y regenerarse del estrés, se puede:

  1. Hacer ejercicio 1 hora al día, para renovar la energía.
  2.  Meditación, es algo elemental. Ramiro Calle nos puede dar muchas indicaciones a este respecto.
  3.  Cambiar de actividad, si estás haciendo algo creativo, lee 15 minutos, algo que te relaje.
  4. Ve a caminar, para resetear tu mentalidad y regresar con más energía.

A las recomendaciones de Robin Sharma, añadiría algunas como:

  • Acostumbrar a todos que las llamadas antes de una hora estipulada, las 8 a.m. o 9 a.m, y por la tarde a partir de las 19:30 p.m. o 20 p.m, según actividad, no deben de realizarse, ya que no se puede solucionar nada. A no ser que sea una urgencia vital. De esta forma evitamos en la medida de lo posible la alteración de los biorritmos.
  •  Recomendación completa de NO mandar emails o realizar llamadas, los fines de semana. Al menos el Domingo, según la actividad laboral.
  •  Establecer un intervalo horario de 30, 40, 50 minutos, en el momento del almuerzo, dónde si no es por fuerza mayor, la tecnología queda completamente Off.

En muchas ocasiones, lo referenciado anteriormente ocurre, simplemente porque personas de nuestro entorno quieren y necesitan transmitir la ansiedad y miedos que manejan. A su vez, además de esta transmisión, a nosotros nos produce una alteración de nuestra homeostasis interna.

Podemos asistir a miles de cursos de organización del tiempo, conciliación de vida laboral y familiar, cómo ser más productivo, etc., pero finalmente lo que debemos es empezar por instaurar algunos hábitos en nuestra actividad diaria, de esta forma seremos más Efectivos y Eficaces.

“No hay nada tan inútil, como hacer eficientemente lo que no se debe de hacer”

Peter Drucker

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR