Si decimos que un péptido de nueve aminoácidos, puede aumentar nuestra empatía, con incrementos de la confianza, generosidad, servicialidad y cooperación, quizás me pidáis una explicación.

Es un péptido de nueve aminoácidos, de masa molecular de 1007 daltons, que actúa como neuropéptido sintetizado por células nerviosas neurosecretoras en el núcleo supraóptico y el núcleo paraventriculardel hipotálamo, de donde es transportada por su proteína transporadora, neurofisina, a lo largo de los axones de las neuronas hipotalámicas hasta sus terminaciones en la porción posterior de laneurohipófisis, donde se almacena y desde donde es segregada al torrente sanguíneo.

Es la OXITOCINA.

Llamada por Paul J.Zack, la Molécula de La Felicidad.

En los humanos, las regiones cerebrales asociadas a las emociones y conductas sociales, la amígdala, el hipotálamo, la corteza subgenual y el bulbo olfatorio, están densamente bordeadas de receptores de oxitocina. Pero el efecto de la oxitocina se registra en todo el cuerpo, especialmente cuando la hormona se fija a los receptores del corazón y del nervio vago, el cual inverva el corazón y el intestino, reduciendo la ansiedad y la presión sanguínea y coloreando las mejillas con ese rubor que asociamos al sexo.

Cuando un estímulo social positivo favorece la liberación de oxitocina, ésta provoca la liberación de otros dos neurotransmisores de bienestar: la dopamina y la serotonina. La serotonina reduce la ansiedad y tiene un efecto positivo sobre el humor. La dopamina está asociada a las conductas dirigidas a objetivos, el dinamismo y el aprendizaje por refuerzo. Motiva a los seres vivos a buscar cosas que sean gratificantes y hace que resulte placentero seguir haciéndolas.

Esto se enmarca dentro de un circuito denominado, Empatía Provocada por la Oxitocina Humana (HOME en sus siglas en inglés). Este circuito es el que nos hace repetir conductas y comportarnos moralmente, la mayor parte del tiempo. A su vez es sensible, al estrés, la testosterona, los traumas, las anomalías genéticas e incluso el condicionamiento mental, que pueden inhibirlo.

Se sabe que el efecto de la oxitocina (abajo) reduce la actividad cerebral vinculada al miedo, en comparación con el efecto de un placebo (arriba). (Foto: NIMH Genes, Cognition and Psychosis Program)

De esta forma la Oxitocina genera la Empatía que conduce a la Conducta Moral, lo que inspira confianza, generando un ciclo virtuoso de retroalimentación conductual. Este aumento de la preocupación empática, que sofoca la amígdala, reduciendo la ansiedad. Es altamente interesante en entornos socio-económicos, manteniendo la moralidad de los mercados, favorece:

  • La Conexión: condicionándonos a cooperar con otros distintos, pudiendo dar lugar a un incremento de la prosperidad, cosa que aumenta la confianza e incrementa a su vez la disposición a comportarse de manera generosa y cooperativa.
  • La Confianza: que funciona como un lubricante económico, reduciendo los costes de transacción al eliminar la necesidad de elaborar sistemas de supervisión y estricto cumplimiento de engorrosas reglas. De esta forma no estaríamos en los paupérrimos niveles de confianza que en 2009, comentaba la consultora Edelman, en la que determinó que el 60% de los empleados necesita escuchar de 3 a 5 veces la información de un directivo para creerla. 
  • El foco en el servicio y la calidad, no en el dinero: la idea de los negocios es “servir a los demás” es la idea de Frances Frei, profesor de Harvard. Atender a los demás, provoca la secreción de oxitocina e inicia el ciclo virtuoso de la conducta moral.

Dentro de los equipos de trabajo la creación de entornos colaborativos de confianza, incrementa el refuerzo del ciclo HOME. Estos equipos profesionales estarán más sintonizados entre sí, realizando esfuerzos empáticos inconscientes. Siendo la progresiva relación entre ellos, la que refuerce la sicronización y la sincronización favorece la relación. Al igual que la interacción entre marcas, productos, empresas y consumidores, de cualquier manera el cerebro percibe una interacción y una relación que debe de basarse en la confianza para poder avanzar.

De esta forma no se desperdician intensos esfuerzos en congeniar, es un enclave, donde lo cognitivo puede unir fuerzas con los emocional, haciendo que todo el mundo piense lo mismo de la misma forma, centrado en las metas.

Esta capacidad de cognición medida por la oxitocina, permitió a nuestros antepasados hacer rápidas y a veces vitales inferencias, basándose en pistas y sensaciones físicas que son, en sí mismas, imperceptibles para nuestras mentes conscientes.

En el NeuroManagement, la idea es que el ejecutivo tiene que ver a las personas que dirige no como un medio para alcanzar un fin, sino como un fin en sí mismo. Al relacionarse con los empleados de persona a persona, los directivos utilizan el sistema de la Oxitocina en el que los vínculos humanos, en la lugar de la coerción o el miedo, son la fuerza motriz que subyace a la colaboración efectiva y a la auténtica productividad.

El anquilosado planteamiento maximizador queda obsoleto, ya que cada empresa no sólo tiene inversores, sino que también tiene partes implicadas que incluyen clientes, trabajadores, la comunidad y la sociedad en la que opera.

Debemos de favorecer a la Oxitocina, evitando y atendiendo con especial cuidado algunos aspectos:

  • Los traumas infantiles: que bloquean los receptores de oxitocina.
  • Estrés: cierta dosis nos beneficia para proyectarnos y alentarnos retadoramente. Pero altos niveles de epinefrina y cortisol inhiben la secreción de oxitocina. Dando lugar a una fatiga empática que puede cronificarse.
  • Carencias emocionales tempranas: ya Harlow en 1958 lo desgranó, ahora se posee mayor certeza, si los receptores de oxitocina no son estimulados por el amor y la atención desde el principio, no llegan a desarrollarse.
  • Testosterona: bloquea la unión de la oxitocina con su receptor. De aquí podemos desgranar, parte de las diferencias empáticas entre hombres y mujeres. Además posee el peligro de estimular primitivas regiones del cerebro relacionadas con la agresión, incrementando la dopamina, lo que produce placer.

Por todo ello desde el punto de vista Social, Humano y del NeuroManagement, debemos cuidar y no olvidar que la relación humana empática, gobernada por la oxitocina, ya que es la llave de la confianza, el amor,la prosperidad, y el desarrollo de nuestra inteligencia social.

Os dejo este vídeo: donde siguen ahondando en el concepto de que la oxitocina parece ser una auténtica bomba de emociones positivas.

Pongamos más Oxitocina en nuestras vidas…..

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR