Reinvéntate a ti mismo con la #neurociencia

Leyendo un artículo publicado hoy por Andreas von der Heydt (Country Manager Amazon BuyVIP, Founder ConsumerGoodsClub.com), llamado “Reinvéntate a ti mismo con las neurociencias”. Le pido prestado el título porque me parece perfecto, para aproximarnos al concento de la neuroplasticidad. Es increíble el paso mental evolutivo que debemos afrontar en estos tiempos.

Él realiza una serie de preguntas muy acertadas en esta época de desfocalización, de multitarea, de hiperestimulación sensorial, donde el pensamiento estratégico funcional es elout of the box, la falta de eficacia de las tecnología racional.

Recalca la capacidad teórica de identificar sensorialmente el entorno. Algunas preguntas: ¿Se puede oír los sonidos actuales que te rodean? Por ejemplo, el sonido de los coches que pasan por su oficina o en su casa? ¿Estás escuchando las voces de sus colegas? ¿Puedes oír el zumbido de su ordenador portátil o cualquier otro dispositivo eléctrico cercano a usted?¿Qué hay de los latidos del corazón? ¿Se puede escuchar y sentir los latidos de su corazón?Simplemente tendremos que poner atención, concentrarnos y escuchar por un momento.

Nos hace reflexionar sobre los niveles de consciencia que manejamos “¿Qué tan conscientes y lo conscientes que somos como persona y como líderes?

El Poder de la Atención.

Según la neurociencia, por haber cambiado y haber optado por modificar nuestra conciencia, hemos cambiado nuestro cerebro. No vamos  a ser nunca los mismos. Todos los días y varias veces pensamientos inconscientes se ejecutan a través de nuestra mente creando una cascada de reacciones químicas que producen no sólo lo que sentimos, sino también cómo nos sentimos.

Como seres humanos, tenemos la capacidad natural de enfocar nuestra atención en cualquier cosa. Se trae todo a la vida y se hace real lo que antes era desapercibido e irreal.

Cuanto más a menudo nos centramos  en algo y pensamos en ello, más real será. Por lo tanto podemos moldear y dar forma a la estructura neurológica del yo por la atención que le damos a repetirse a una sola cosa.
The Loop Pensamiento-Sentimiento-Pensamiento.

La manera en que pensamos afecta nuestro cuerpo y nuestra vida. Así también la vida de nuestros compañeros, miembros del equipo, familia y amigos. Es posible que hayamos oído el “Mind over Matter“, lo que significa que hay una fuerte conexión entre la mente y el cuerpo.Cada pensamiento produce una reacción bioquímica en el cerebro.

Entonces, el cerebro libera señales químicas que se transmiten al cuerpo, donde actúan como los mensajeros del pensamiento. Los pensamientos que producen las sustancias químicas en el cerebro permiten que tu cuerpo se sienta exactamente la forma en que estaba pensando.

Así que cada pensamiento produce una sustancia química que se corresponde con un sentimiento en su cuerpo. En esencia, cuando se piensa pensamientos felices, inspiradores o positivos, el cerebro produce sustancias químicas que te hacen sentir alegre, inspirado, y elevado.

Por ejemplo, cuando anticipamos una experiencia que es placentera, el cerebro produce de inmediato un neurotransmisor químico llamado dopamina, que convierte el cerebro y el cuerpo, a la espera de la experiencia y nos hace empezar a sentirnos emocionados.

Cuando el cuerpo responde a un pensamiento por tener una sensación, esto inicia una respuesta en el cerebro que constantemente supervisa y evalúa el estado de la masa. En respuesta a esa sensación corporal, el cerebro genera pensamientos que producen mensajeros químicos correspondientes, de empezar a pensar en la forma en que se siente: pensamiento crea sentimiento y el sentimiento crea el pensamiento, en un ciclo continuo.

Este bucle finalmente crea un estado particular del cuerpo que determina el carácter general de lo que sentimos y nos comportamos. A esto le llamamos un estado del ser.

Somos un trabajo en progreso.

Cómo las células nerviosas se organizan, basadas ​​en lo que se aprende, lo que recuerdas, lo que experimentas, lo que nos ha ocurrido, lo que hacemos y cómo pensamos de nosotros mismo, no define como un individuo.

 

Nos tenemos que olvidar de la idea de que el cerebro es estático, rígido y fijo. En cambio, las células del cerebro están continuamente remodelándose  y reorganizándose por estímulos externos, los pensamientos y experiencias. La organización de las células del cerebro que te hace lo que eres, está en constante flujo.

La neuroplasticidad y neurogénesis.

Hoy en día los neurólogos afirman que el cerebro cambia en respuesta a cada experiencia, el pensamiento, y cada cosa nueva que aprendemos. Esta capacidad, llamada plasticidad, permite que el cerebro pueda formarse de nuevo, remodelarse, y reorganizarse bien, en nuestra vida adulta.

Había una creencia largamente sostenida de que el número de neuronas con las que nacemos se habían fijado para toda nuestra vida, y que las células nerviosas, una vez que se dañan, nunca podrían ser reemplazadas. Estudios recientes, sin embargo, sugieren que el cerebro normal y saludable puede reparar las células dañadas del cerebro e incluso generar otras nuevos. Este proceso se llama neurogénesis.

Hasta hace poco, la literatura científica nos ha llevado a creer que estábamos condenados por la genética. Deberíamos habernos resignado al pensamiento proverbial que un perro viejo no aprende trucos nuevos. Varias investigaciones han demostrado que los retos pueden ser superados, que podemos cambiarnos a nosotros mismos, si nuestra voluntad y determinación son mayores que nuestras circunstancias. Que podemos romper viejos hábitos y características mediante la liberación de las memorias codificadas de experiencias pasadas que pueden ser datadas y que ya no se aplican a nuestras condiciones actuales.
El concepto de aprendizaje de Hebb.

 

A nivel neurológico cada pensamiento desencadena impulsos eléctricos en el cerebro y envía corrientes eléctricas a diferentes áreas del cerebro. Esto hace que las células nerviosas (neuronas) se enlacen, se formen redes neuronales (grupos de neuronas), y se comuniquen. Y si estos circuitos cerebrales se conectan de forma repetida, las conexiones entre ellos se hacen más fuertes y más enriquecedoras, aumentando el entramado dendrítico. En neurociencia este concepto se denomina aprendizaje de Hebb:

Las neuronas que se  disparan juntas, se conectan entre sí, se sincronizan

Diversas investigaciones han demostrado que incluso ensayando mentalmente en solitario,  es decir, sin realizar físicamente la tarea, se produce un impacto significativo en el desarrollo de las redes neuronales en el cerebro.

Como resultado, con el esfuerzo mental adecuado, podemos cambiar y  hacer crecer al cerebro con sólo pensar. La razón es que el cerebro no sabe la diferencia entre el esfuerzo mental o físico.
La mente – cerebro en acción.

 

El cerebro en acción se llama mente, provocada por la conciencia, que es la esencia de la vida invisible que anima al cerebro. La conciencia puede ser definida como el espectro del auto,  tanto consciente como subconsciente, usando el cerebro para capturar los pensamientos, y luego colaborativamente ellos para crear la mente. Nuestra conciencia se basa en el neocortex, la sede de nuestro libre albedrío. Este es el centro de pensamiento consciente del cerebro, donde todo lo que un individuo aprende y las experiencias  se registran, y donde la información se procesa. Nosotros tenemos la capacidad de ser conscientes de nosotros mismos, de nuestras acciones, pensamientos, comportamientos,  sentimientos, su entorno y su mente,  y para expresar pensamientos e ideas.
El desafío neurológico para cambiar.

Cambiar y evolucionar no es un proceso cómodo. Neurológicamente hay una respuesta sólida para ello. Decidimos permanecer en las mismas circunstancias, porque nos hemos convertido en adictos a los estados emocionales resultantes y a los químicos que despiertan ese estado del ser. Elegimos vivir atrapados  en una mentalidad y una actitud determinadas, en parte por la genética y en parte porque nuestro cerebro (por los repetidos pensamientos y reacciones) limita nuestra visión de lo que es posible.

Por ahora sabemos que podemos cambiar (y por lo tanto, evolucionar) a nosotros mismos y a nuestro cerebro, por lo que ya no caer en las reacciones repetitivas, habituales, y a menudo insalubres que se producen como resultado de nuestra herencia genética y nuestras experiencias pasadas, puede ser un acto voluntaio y podemos realizar un acto de progreso consciente.  Podemos lograrlo con voluntad y determinación. Al tomar una decisión consciente en nuestro neocortex producimos cambios.

 

¿Cómo funciona en realidad?

Plan de trabajo neurológico para el Cambio Personal y Crecimiento.
La mayoría de las ideas son ideas que nos inventamos y luego llegamos a creer. Creer simplemente se convierte en un hábito. Pensamientos repetitivos pueden determinar,  esos  programas informáticos que se ejecutan en segundo plano durante todo el día, nuestras vidas. La buena noticia es que ya que nosotros tenemos el “hardware” podemos operar nuestro “software”,  se puede optar por cambiarlo  o incluso eliminarlo.
¿Cómo hacerlo?
– Paso 1.
Comprender la noción de que “Los pensamientos son reales”. 

Reconozca que nuestro propio proceso de pensamiento afecta directamente a la salud,  la vida, a nuestro estilo de gestión, y estado del ser.  Nada ni nadie más, es responsable de ello, nosotros  y nuestros pensamientos que finalmente se convertirán en realidad. Para salir de un proceso no adecuado, es necesario examinar sistemáticamente nuestra vida. Es necesario convencerse de la necesidad de llegar a ser inspirados y diligentes sobre el deseo de cambiar y/o para mejorar nuestra vida.

– Paso 2.
Lucha contra la idea de que nuestros  pensamientos son incontrolables.

 

Elegir ser libres y tomar el control de nuestros pensamientos (Víctor Frankl).  Necesitamos ser  conscientes, activando nuestro neocórtex, interrumpiendo los procesos habituales de pensamiento negativo antes de que pueda producir reacciones químicas negativas. Tienes que estar decidido a controlar y manejar tus pensamientos y eliminar las formas de pensar que no te sirven.
– Paso 3.

Empezar a cuestionar las viejas creencias.

 

Para empezar a cambiar las actitudes es necesario comenzar a observar nuestros pensamientos habituales,  en especial los peligrosos, sin responder a ellos, por lo que ya no se inician las reacciones químicas automáticas que producen el comportamiento habitual.Dentro de todos nosotros, que poseemos un nivel de conciencia de nosotros mismos, que se refleja en nuestro pensamiento. Para nuestra sorpresa, lo más probable es encontrar que la mayoría de nuestros estados internos negativos persistentes, podrían no ser ciertos. En otras palabras, el hecho de que haya pensado no significa necesariamente que tengamos que creer que es verdad.

– Paso 4.
Salir de las rutinas.

 

Toma conciencia, la atención y el esfuerzo de romper el ciclo de un proceso de pensamiento que se ha vuelto inconsciente. En primer lugar, necesitamos  salir de la rutina para que podamos mirar la vida, out of the box. A través de la contemplación y la autoreflexión,  podemos  tomar conciencia de nuestro  guión inconsciente. Deberíamos  modificar los patrones no saludables, es decir, la destrucción de antiguas redes neuronales  negativas, en el  subconsciente con el fin de lograr los nuevos comportamientos en nuestra conciencia.

– Paso 5.
Especular y explorar.

 

Examinar y especular sobre qué tipo de gente nos gustaría llegar a ser. Normalmente, hacernos  preguntas que desafían las suposiciones más profundas acerca de quiénes somos. ¿Qué pasa si dejamos de ser un trabajador de egocéntrico, egoísta y superficial? ¿Qué pasa si ya no te preocupes tanto de sólo alcanzar los objetivos cuantitativos? ¿Qué pasa si ya no me siento personalmente culpable de haber perdido algunos objetivos? ¿Qué pasa si me pongo a decir la verdad a mí mismo y a los demás? Otras técnicas de contemplación útil y estimulante de la imaginación son, por ejemplo la meditación y la hipnosis.
– Paso 6.

Recopilar información.

 

La recopilación de información es otro paso importante en el camino hacia la reinvención.Toma lo que sabes de ti mismo y luego formatea el pensamiento para desarrollar nuevas ideas de los que deseas  llegar a ser. Comienza con ideas de tus propias experiencias de vida. Sumérgete en los libros y películas sobre gente que respetas y admiras, habla con ellos, mándales un email. Utilizando de esta manera,  todo este material como materia prima para empezar a construir una nueva representación de la forma en que desea expresarse.

– Paso 7.
Ensayar todos los días.

 

Como estamos explorando las posibilidades de una mejor manera de ser y de dirigir, también hemos  aprendido nuevas formas de pensar. De esta forma interrumpimos el flujo de pensamientos repetitivos que habían ocupado la mayor parte de los momentos de vigilia.Dejando de lado estos cómodos hábitos de pensamiento, alcanzando un concepto más evolucionado, a los que se puede llegar a ser. Para fortalecer y enriquecer las redes neurales resultantes en el cerebro, y por lo tanto a seguir el concepto de aprendizaje de Hebb, es necesario ensayar y practicar lo que nos gustaría ser constantemente.

 

Empezamos por lo mental, pasando por el ejercicio real en la vida, así se estimula el cerebro para poner estos nuevos circuitos neuronales en el lugar y para que sean una parte integral de nuestra  personalidad y carácter evolucionado.

Al final de este proceso, seremos capaces de convocar a estos nuevos comportamientos a voluntad. Después de todo, nuestros pensamientos se crean a partir de nuestros recuerdos.Nuestros pensamientos secuenciales están unidos entre sí para producir nuestras actitudes.La totalidad de nuestras actitudes crea nuestras creencias. Nuestras creencias, cuando se sintetizan, conforman nuestra percepción del mundo y determinan las decisiones que tomamos, las relaciones que tenemos, las creaciones que manifestamos, los comportamientos que demuestran el estilo de liderazgo que ejecutamos, y en última instancia, la vida que vivimos.

 

” El proceso de la evolución de nuestro cerebro, y por lo tanto a nosotros mismos, sólo está limitado por nuestra imaginación.”
Bibliografía:

Andreas von der Heydt www.consumergoodsclub.com (traducción parcial)

La Mente y el Cerebro – Neuroplasticidad y el Poder de la Fuerza Mental por Jeffrey M. Schwart y Sharon Begley.

La vida emocional de su cerebro por Richard J. Davidson y Sharon Begley

Desarrolle su cerebro – La ciencia de cambiar tu mente de Joe Dispenza y Amit Goswami

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