Emoción y Motivación derivan de la misma raíz griega.

No es casualidad. La emoción es la fuerza motivadora más importante conocida en el ser humano. Sentimos amor, interés, sorpresa, temor, animosidad u odio según el significado que se infiere de las experiencias y pensamientos.

 

La emoción surge desde el subconsciente y la razón real que justifica la existencia de las marcas. En los últimos años las marcas han trabajado este concepto y han construido un gran imaginario y posicionamiento acorde.

“Las marcas existen en la mente pero actúan en el corazón”

 

“Conexión de las Marcas con Mente y Corazón”

La marca que pueda crear sentimientos positivos y emociones fuertes caminará hacia el éxito. No podemos simplificar las emociones, aunque a nivel científico hay coincidencia en que las emociones básicas son 6: alegría, tristeza, enojo, miedo, sorpresa y aversión. Un estudio del sentido del placer realizado para una de las grandes marcas líderes mundiales, identificó más de 15 elementos en esta emoción “básica”.

¿Despiertas mi Atención?

Marcas como Coca-cola,, Procter & Gamble, Unilever, Nestle, Hallmark, Glaxo o Apple, ha llevado a cabo profundos análisis sobre emociones específicas para comprender sus matices más sutiles y su funcionamiento.

 

En el caso concreto de Apple, hablando con el responsable de Marketing y Expansión en España, le preguntaba “Jesús ¿cómo lo estáis aplicando?, “lo hacemos. en cómo debe ser el sonido y tacto de su packaging, en los olores percibidos en el punto de venta” y lo que me encantó, han pasado al nivel de atención al cliente, formando a su personal en clave emocional.

 

A su vez varias empresas de E-commerce ya lo están aplicando realizando analíticas de usabilidad, combinadas con niveles emocionales, en concreto en España lo realizamos enBrain House.

 

Lo que nos multiplica las posibilidades del Neuromarketing, siendo accesible a diferentes niveles, no sólo a las multinacionales y en diferentes áreas.

 

Se coincide en que las emociones son comunicaciones a uno mismo y a los demás que señalan acontecimientos relevantes para las propias necesidades significativas u objetivos. Por ello, las emociones pueden reposicionar las prioridades de los objetivos en la propia jerarquía, o bien producir una alteración en las actitudes. De esta manera, cambios psicológicos asociados con las emociones atraerán nuevos comportamientos adaptativos.
En un sentido amplio, las emociones funcionan como interruptores, permitiendo los ajustes necesarios del comportamiento. Las vivencias emocionales son cruciales, constituyen el componente central de las decisiones que realizamos.

 

El impacto de las emociones en la toma de decisión del consumidor se puede documentar con datos, como los siguientes:

 

  • 68% de las personas explícitamente aseguran que sus decisiones las basan en emociones.

 

  • 18% de las personas indican que tienen problemas en vincular emociones con sus decisiones.

 

  • 33% de las personas señalan que sus emociones se vinculan a reinterpretación positiva o crecimiento.

 

  • 13% de las personas documentan que sus emociones se vinculan a aceptación del cambio.

 

  • 10% de las personas asumen que sus emociones se vinculan a evitar o abandonar hábitos.

 

  • 18% de las personas concluyen que sus decisiones las basan sólo en la solución del problema.

 

Más allá de todo lo establecido por la teoría económica de los últimos años sobre el “consumidor racional”, las evidencias en neuroeconomía revelan que las respuestas emocionales son parte integral de la mayoría de las decisiones individuales (complejas o simples).

 

Por ello, la publicidad debe incrementar el fenómeno emocional del objetivo deseado a fin de impactar en el proceso de de decisión. Consiguiendo:

 

  • Que las emociones provocadas con la campaña o anuncio pasen a formar parte de los atributos de la marca o producto.
  • Atrayendo la atención de la audiencia, consiguiendo notoriedad de marca.

 

“Nosotros también somos una Marca que debe de emocionar y captar la atención. Ser Famosos no es Marca Personal”

 

Una vez realizado podemos aumentar la probabilidad de saber si estamos consiguiendo los niveles de emoción y atención que buscamos, a través de un estudio de neuromarketing.

 Referencias:

Luce, Mary F.,James Bettman y John Payne (2001): “Emotional Decisions: Tradeoff Difficulty and Coping in consumer choice”, The University of Chicago Press.

Haidt, Jonathan y J.P. Morris (2009); “Finding the self in self-transcendent emotions”. Proceeding of the National Academy os Sciences, 106, 7687.7688.

Neuromarketing. R. Alvarez del Blanco.

Tienes Talento. Chirstian Galvez.

http://www.soymimarca.com/soluciones-personales/por-que-una-marca-personal/

 

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