Si no los sabes, ya te lo digo, esto es lo peor que te puedes decir a ti mismo.

Cuántas veces hemos escuchado a personas que decían esto. Algo de lo más alejado de la realidad, dadas las últimas investigaciones relacionadas con la plasticidad del cerebro y los peligros de la carga cognitiva en esta era digital entramos en un proceso distinto al de la adquisición de conocimientos.

Adquiere mayor relevancia en nuestra época el hecho de diseñar la forma en la que los seres humanos pensamos, recordamos y comunicamos.

 

yo soy asi

 

El célebre estudio realizado con los taxistas de Londres en los que la región que interviene en la consolidación de la memoria, el hipocampo, era de mayor tamaño que en los individuos de edades similares que no se dedican a este oficio. Por ello este tipo de estudios sustentan la idea de que el empleo de una determinada zona del cerebro de manera persistente y concentrada aumenta el tamaño de dicha área así como su capacidad funcional a pesar de ser población adulta.

Así que “lo que no se usa se echa a perder”. Hemos de tejer todo el cableado neuronal necesario para gestionar las demandas en esta era digital. De esta forma absorberíamos la información de manera más eficiente, concentrarnos e inferir más intensamente el significado de nuestro entorno, mejorar la creatividad, la producción escrita y oral, así como nuestra capacidad de comunicación global.

¿Qué ocurre, no somos capaces de evolucionar?

¿Nuestros comportamientos actuales se mantendrán el resto de nuestras vidas, a pesar de ser nocivos?

La actitud de mejora en los procesos cognitivos ha de ser continua y no caer en la vaguedad del estancamiento por la posesión de hábitos nocivos integrados. Podemos implantar hábitos de una manera efectiva incluso con la práctica mental del proceso, destacando el especial uso de la meditación.

La ley de la memoria de Albert Einstein se alza como fundamental hoy en el 2014. En una ocasión en la que le preguntaron por qué había recurrido a la guía de teléfonos para consultar cuál era su propio número de teléfono, el científico respondió que únicamente memorizaba aquellas cosas que le resultaban imposibles de encontrar en un listado.

Ya que la neuroplasticidad está comprobada no tenemos excusa para evitar el diseño de nuestra propia mente con la adopción de cambios en nuestros estilos de vida. Es el camino básico para ser precursores del paradigma del pensamiento emergente de nuestras propias vida y no caer en el pastoreo social que en ocasiones nos rodea. Donde la manada de corderos sigue sin criterio populismos y falsedades que no se sustentan a nivel moral ni social.

 

“Prefiero creer que en lugar de predecir un futuro negro tal vez fuese mejor tratar de construir un provenir distinto”.

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR