Los presentimientos existen. Nuestro cerebro subconsciente establece predicciones por los patrones que ha recibido el consciente. De esta forma aumenta nuestra capacidad de reacción.

Experimentos acerca de esta temática han sido realizados a lo largo de estos años, concretamente el neurocientífico Antonio Damasio lo repitió en pacientes con lesiones en la corteza prefrontal ventromedial, un área que participa en la toma de decisiones. Dentro de la tarea a realizar en el experimento los pacientes debían de realizar un ejercicio anticipatorio en sus decisiones pero en su caso la reacción galvánica de la piel no  registraba ninguna señal. En otras palabras, la “corazonada” es esencial para tomar decisiones provechosas.

Eso condujo a Damasio a proponer que las sensaciones producidas por estados físicos del cuerpo acaban guiando el comportamiento y la toma de decisiones. Los estados corporales se vinculan a resultados de sucesos del mundo. De ahí la importancia de que nuestro producto, marca, comunicación, todos aquellos estímulos que recibe el consumidor deben de estar englobados en un entorno de activación emocional, atención, recuerdo y con emociones positivas o negativas según nuestro criterio.

Cuando algo emocionalmente disruptivo ocurre, el cerebro hace que todo el cuerpo (el rítmo cardíaco, la activación de las glándulas sudoríparas, la contracción muscular, etc.) registre esa sensación, y esa sensación queda asociada con el suceso.

La próxima vez que la persona reciba ese estímulo, el cerebro básicamente llevará a cabo una simulación, reviviendo las sensaciones físicas del suceso. Estas sensaciones sirven para guiar, o al menos para influir en la posterior toma de decisiones; estas sensaciones pueden ser malas o buenas, provocando interés o rechazo respectivamente.

Desde este punto de vista, los estados físicos del cuerpo proporcionan los presentimientos que pueden guiar el comportamiento. Estos presentimientos resultan ser correctos con más frecuencia estadística que lo que pensamos. Sobre todo, porque el cerebro inconsciente es el primero en darse cuenta de las cosas y la conciencia viene después.

 

¿Qué presentimientos queremos que tenga nuestro consumidor?

¿Qué sensaciones queremos que tenga asociadas a nuestro producto?

 

En esta línea resulta de gran relevancia que conozcamos con exactitud qué tipo de sensaciones estamos generando con cada estímulo que generamos, estímulos que proyectamos mediante nuestras campañas de marketing.

Para complementar nuestras acciones la neurociencia o el mal llamado “neuromarketing” se instaura como una herramienta clara que podemos utilizar. No se basa en argumentos o paradigmas conocidos por cualquier marketer que se precie: “el contraste es clave para llamar la atención” o “el sexo aumenta la emoción”, incluso “las bromas generan emociones positivas” Esto no es así es ciencia, en los proyectos de investigación descubrimos que “no todas las bromas del presentador generan emociones positivas” o que un anuncio de Tv para mujeres llama más la atención en el target femenino.

 

Rigurosidad y ciencia son las bases para que la Neurociencia complemente a los marketinianos y generar las sensaciones acertadas en el consumidor final.

 

Master Online de Neuromarketing. Predicción del Comportamiento del Consumidor

Master Online de Neuromarketing. Predicción del Comportamiento del Consumidor

 

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR