Si ya tienes que decir lo evidente vamos mal, vale eres el Jefe, pero sabes que….

Lo que nosotros hacemos, decimos o ejecutamos son únicos y determinantes del éxito y además nos gusta comentarlos. Cuando este proceso ocurre con situaciones de la vida cotidiana quizás no nos generan mucho problema, aunque si hablamos de parejas sentimentales es otro tema, “yo ayudo más que tú, no, no yo hago más cosas que tú, si a la pareja se le pregunta por separado, ambos dirán que ayudan mucho en la casa”

¿Pero que ocurre cuando esto se produce en la empresa?

Este proceso no es extraño nuestra biología lo determina es el “sesgo de disponibilidad”, se trata de una ilusión causada por una fallo de la memoria, muy frecuente en nuestra vida cotidiana. Lo que sucede es que los esfuerzos o sacrificios que realizamos quedan magnificados en la mente por el simple hecho de que recordamos mejor nuestros propios actos que los ajenos. Establecemos de una manera incorrecta una correlación más fuerte entre los hechos que recordamos que entre los que hay podido realizar otra persona.

Un líder de verdad ha de conocer este proceso y entender que aún cuando él puede resultar una pieza fundamental del engranaje, no es indispensable ya que sin el resto del equipo no sería absolutamente nada, sin caer en el error de magnificar lo que hace.

 

“A veces tienes que hacer lo que tienes que hacer y punto, ni es mejor ni peor, simplemente Hazlo!! “

Antonio Ruiz.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR